Autoliderar Tus Emociones A Partir Del Neuroliderazgo

Autoliderar Tus Emociones A Partir Del Neuroliderazgo

Desde siempre los especialistas habían afirmado que las emociones del ser humano, independientemente de que fueran positivas o negativas, eran consecuencias de la irracionalidad. Ahora, gracias a los estudios de las neurociencias y el neuroliderazgo sabemos que provienen de las profundidades de nuestro cerebro y podemos aprender a controlarlas liderarlas. 

De igual forma y a través de los beneficios del neuroliderazgo podemos entrenar la capacidad de afrontar de manera más acertada cuando tenemos frente a nosotros situaciones que nos ponen al límite.

Neuroliderazgo: Prácticas Para El Autoliderazgo Emocional

El diagnóstico de la capacidad de autorregulación emocional está destinado a evaluar en qué medida las emociones afectan el desempeño de las funciones cognitivas y la capacidad de un individuo para regular el estrés y reponerse cuando las situaciones son adversas.

En ese sentido, es necesario diseñar un plan de trabajo a medida de lo que el diagnóstico haya arrojado como resultado. Por ejemplo, si se detecta que tiene una personalidad tipo A, que es muy propensa a enfermedades coronarias, debe entrenarse para realizar cambios en su conducta a través de diferentes ejercicios.

Por ejemplo, los libros de neuroliderazgo señalan que,  la resignificación reduce la intensidad de las experiencias negativas mientras que los pensamientos relacionados con la felicidad, el éxito y la alegría activan, refuerzan y establecen nuevos circuitos neuronales.

Aprender a emplazarlos en la mente en forma sistemática es un gran punto de partida para el automonitoreo emocional. Lo único que se necesita es voluntad para focalizarse y concentrarse en los cambios a realizar. Posteriormente, el cerebro se encargará de solidificar los resultados.

Cualquiera sea el ámbito de desempeño, las personas que recibieron el entrenamiento adecuado en términos emocionales tienen más herramientas para afrontar tanto los momentos desafiantes como las pequeñas cosas de la vida cotidiana.

Aquí hay que dejar de lado las procrastinaciones, las postergaciones, los “mañana empiezo”, las trampas que nos autoimponemos para dejar todo para más adelante.

El mejor momento para comenzar es ahora mismo.

La neurociencia (en sus diferentes ramas) se ha convertido en una de las disciplinas más dinámicas en cuanto a su desarrollo porque todos queremos saber cómo funciona el cerebro para entrenarlo y así tener una mente más ágil y más eficiente.
¡Si deseas profundizar estos conceptos te invitamos a descargar nuestro miniebook sin cargo!