Project 4 Design
El cómo y el porqué de un cambio de paradigmas

El cómo y el porqué de un cambio de paradigmas

Los cuestionamientos a los programas formales de educación son de larga data en la mayoría de los países. Claro que esto no es nuevo. La genial María Montessori (que además de pedagoga fue la primera mujer que se graduó como médica en Italia) los había cuestionado a principios del Siglo XX, lo que la llevó a crear un método mucho tan eficaz que muchas escuelas lo utilizan en la actualidad.

En vez de imponer reglas estrictas a los niños, creó un ámbito libre, logrando que aprendieran a leer y escribir en forma natural cuando tenían sólo cuatro o cinco años. Si bien en aquella época ni siquiera se habían descubierto las neuronas espejo, María propiciaba la empatía, el aprendizaje por imitación y el desarrollo de la creatividad mediante el juego.

Antes que ella, el gran pedagogo francés Jean Itard (nacido en 1774) había escrito que a los niños no se los puede educar mediante imposiciones, sino ayudándolos a desarrollar sus capacidades.

Del mismo modo que en aquel entonces se levantaron voces que cuestionaron estas innovaciones (consideradas inaceptables por los sectores conservadores), hoy resulta algo complicado (aunque en un grado mucho menor) implementar sistemas que, con base en los avances de las neurociencias, utilicen herramientas diseñadas en función de las diferencias entre el cerebro masculino y femenino que día a día se van hallando.

En términos de un especialista en el tema, Hugo Lliano, «da la sensación de que la palabra igualdad entre hombre y mujer se ha convertido en una deidad de tal rango en nuestra cultura actual, que cualquier desigualdad que se mencione es tomada como un exabrupto políticamente incorrecto antes de entrar en su análisis»

Afortunadamente, y si bien coincido con Lliano, esto no sucede en todos los sectores.  En varias empresas ya no se habla de capacitación, sino de neurocapacitación, y en muchas universidades se está trabajando en el desarrollo de métodos pedagógicos que contemplen el funcionamiento cerebral en todas las etapas de la enseñanza, es decir, desde el kínder hasta las carreras de grado y posgrado.

Posiblemente, la actitud receptiva a los hallazgos de las neurociencias y sus aplicaciones se deba no solo a quienes investigamos y escribimos sobre el tema, sino también a las acciones de periodistas científicos, líderes y formadores de opinión que informan cotidianamente sobre los nuevos descubrimientos.

Así, muchos profesionales del ámbito de la educación, como así también las modernas gerencias de recursos humanos y capacitación, se van sumando a esta nueva ola, caracterizada por la extrapolación de los conocimientos sobre el cerebro a los ámbitos donde se enseña y se aprende.

El punto de partida

Antes de introducirnos en estas dos disciplinas, neuroeducación y neuroaprendizaje, hay tres aspectos clave que debemos considerar:

  1. La neuroplasticidad cerebral, porque es la base del aprendizaje, y todo ser humano puede potenciar este proceso (incluso autodirigirlo).
  2. Las diferencias de género, porque los cerebros femeninos y masculinos funcionan en forma distinta. Ello repercute en el aprendizaje, por lo tanto, en el diseño de metodologías para que éste efectivamente se produzca.
  3. La voluntad y la constancia para desarrollar las capacidades cerebrales, porque el entrenamiento neurocognitivo y el emocional son cruciales para satisfacer los requerimientos de los puestos de trabajo actuales, cada día más exigentes debido a la intensa competencia.

En definitiva, si desarrollamos capacidades para generar nuevas conexiones neuronales a través del aprendizaje, estaremos en condiciones de ser exitosos en contextos donde (tal como los demuestran las elecciones realizadas en los Estados Unidos en 2017), lo que predomina es lo imprevisible y lo inimaginable.

Hoy por hoy, es necesario echar mano de las herramientas que las neurociencias ponen a nuestro alcance para lograr la agilidad mental que impone la velocidad con que avanza el conocimiento.

En este sentido, la ciencia y la tecnología constituyen unos de los mejores ejemplos, de hecho, obtener la carrera de grado y la especialización es subir solo algunos de los peldaños. Para ser exitosos debemos estudiar de por vida.

Afortunadamente, los avances en las neurociencias y la neuropedagogía suministran aplicaciones de enorme utilidad para optimizar las zonas cerebrales y neurocircuitos comprendidos en los procesos de aprendizaje y memoria, y día a día se descubren diferencias de funcionamiento entre el cerebro femenino y el masculino que, tal como se desprende de lo que he escrito anteriormente, deben ser capitalizadas en beneficio de la calidad educativa.

Neuroaprendizaje y neuroeducación

El neuroaprendizaje y la neuroeducación son dos caras de una misma moneda: ambas disciplinas son producto de la convergencia de las neurociencias con la neuropsicología y la neuropedagogía.

  • El neuroaprendizaje estudia los procesos por los cuales la nueva información genera cambios duraderos en las conexiones neurológicas.
  • La neuroeducación parte de la premisa de que la mente humana no es una especie de disco rígido donde la información puede ser, simplemente, colocada, sino un ámbito interactivo que facilita el desarrollo cerebral individual y colectivo.

Como todo dato que ingresa al cerebro no es neutro, sino que está teñido por la percepción de quien lo percibe y, a su vez, por la información que se encuentra almacenada en su memoria, es necesario considerar cómo son los modelos del mundo de quienes aprenden y diseñar programas a su medida (además de su género) para facilitar la incorporación de información y lograr que ésta se convierta en conocimiento nuevo.

Dado que la misión de la neuroeducación es indagar cómo el ser humano puede acceder mejor a lo que aprende, los esfuerzos se concentran en investigar de qué manera el cerebro construye los significados y cómo se aprenden mejor nuevos conceptos y nuevas habilidades, incluyendo entre estas últimas no sólo los procedimientos sencillos, como jugar al golf, conducir un coche, sumar y restar o escribir sin errores ortográficos, sino también los más complejos, como los vinculados a la toma de decisiones y la resolución de problemas.

Puedes ver más en: Claves para el neuroaprendizaje

La neurociencia (en sus diferentes ramas) se ha convertido en una de las disciplinas más dinámicas en cuanto a su desarrollo porque todos queremos saber cómo funciona el cerebro para entrenarlo y así tener una mente más ágil y más eficiente.
¡Si deseas profundizar estos conceptos te invitamos a descargar nuestro miniebook sin cargo!